miércoles, 3 de junio de 2009

La carrera.-

Ahí estaba yo, de 3 años de edad.

De repente solté la mano de mi mamá, creí que lograría caminar unos pasos solo, tenía miedo, claro, si con suerte me equilibraba aún colgando de su brazo.

Pero ya lo había decidido. No lo pensé más. Me solté veloz, como para no alcanzar a arrepentirme en el intermedio. Me solté y me largué a caminar. Caminé por la casa, crucé la calle, caminé atravesando bosques.

Nadé. Nadé cruzando mares, nadé Kroll, mariposa.

Corrí. Tomé confianza  y corrí como nadie. Como nunca. Como solo yo corría.

Corrí a través de de la Universidad. Corrí por Magisters y Post-Grados.

Volé. Volé por trabajos distintos. Volé exitoso. Volé bajo. Volé soltero.

Aterricé. Me casé y seguí corriendo, entonces acompañado. Corrí por hospitales, por colegios, corrí por reuniones.

Corrí.

Me detuve. Me detuve y me di cuenta de que corrí mucho, mucho de verdad, tanto que hoy, para estar parado debo sostenerme en un bastón. Quizás debí seguir gateando un tiempo más antes de empezar a caminar...

Aquí estoy yo de 86 años de edad

deseando tener 3 aun y poder apretar muy fuerte la mano de mi mamá.

2 comentarios:

Raúl dijo...

Gracias por tu visita y tus palabras en mi blog.
A las cuestiones técnicas que me preguntabas, no voy a poder contestarte; mis baners son autoría de otra persona y es ella la que se encarga de la cuestión estética de mi blog.
Un saludo.

Alessandro Sebastián Avagliano Soto dijo...

jajaja, pues gracias de todos modos, igual como que pude poner algo parecido no? jaja